La temperatura del terrario de un gecko leopardo no se resuelve calentando todo el recinto a la misma cifra. Este reptil es ectotermo: necesita desplazarse entre zonas diferentes para regular su temperatura corporal. Por eso, un montaje correcto debe ofrecer un extremo cálido, una zona intermedia y un extremo fresco.
Como referencia práctica para un adulto sano, busca una zona de asoleamiento de unos 28–30 °C y un extremo fresco de 24–26 °C, comprobados con instrumentos independientes. Por la noche puede permitirse un descenso gradual; si la habitación baja de 18 °C, hará falta una fuente de calor nocturna que no emita luz y que esté controlada por termostato.
La clave no es perseguir un número aislado, sino construir un gradiente térmico estable, medido y seguro. Una lámpara de calor situada en un solo extremo, conectada a un termostato compatible, suele ser la forma más clara de conseguirlo.

Temperaturas recomendadas de un vistazo
| Zona o momento | Referencia práctica | Cómo comprobarla |
|---|---|---|
| Zona de asoleamiento | 28–30 °C | Termómetro infrarrojo sobre la superficie |
| Refugio cálido | Próximo a la zona cálida, sin sobrecalentarse | Sonda digital colocada en el punto accesible más caliente |
| Extremo fresco | 24–26 °C | Segundo termómetro digital en la zona sombreada |
| Noche | Descenso natural; aporte adicional si la habitación baja de 18 °C | Registro de mínima nocturna |
Estas cifras siguen la guía de la RSPCA. Otras fuentes sitúan el punto cálido algo más alto, hasta unos 32–33 °C. Esa diferencia se explica en parte porque no todas miden lo mismo: unas hablan de aire, otras de la superficie de asoleamiento y otras del interior del refugio. Por eso debes anotar qué estás midiendo, dónde y con qué instrumento, en lugar de comparar cifras sin contexto.
Qué es el gradiente térmico y por qué importa
Un gradiente térmico es una transición horizontal desde un área cálida hasta otra más fresca. Permite que el gecko elija dónde permanecer según la hora, la digestión, la actividad y su estado fisiológico. Los estudios de comportamiento confirman que los geckos leopardo buscan activamente temperaturas adecuadas y pueden priorizar el acceso al calor incluso frente a un refugio más frío.
En un recinto completamente uniforme el animal pierde esa capacidad de elección. Si todo está demasiado caliente, no puede refrescarse; si todo está frío, tendrá dificultades para mantener una actividad y digestión normales. El riesgo no se corrige añadiendo un termómetro en el centro: hay que medir al menos ambos extremos.
El gradiente resulta mucho más fácil de construir en un recinto suficientemente largo. En nuestro artículo sobre el tamaño del terrario para un gecko leopardo explicamos por qué una base de 90 × 45 cm ofrece más margen que una de 60 × 45 cm para separar refugios y zonas térmicas.
Cuál es la mejor fuente de calor
Lámpara de calor superior
Para un montaje moderno, una fuente de calor superior situada sobre un extremo es una opción muy completa. Calienta el aire cercano y, sobre todo, las superficies de pizarra o roca que hay debajo. Estas liberan calor gradualmente y crean microclimas aprovechables alrededor del refugio cálido.
Una bombilla halógena o de asoleamiento debe conectarse a un termostato regulador de intensidad. La potencia adecuada depende de la temperatura de la habitación, la ventilación, la altura y el material del terrario. Comprar una bombilla más potente no sustituye al ajuste y la medición.
Emisor cerámico o proyector de calor profundo
Un emisor cerámico no produce luz visible y puede ser útil como apoyo cuando la estancia se enfría demasiado por la noche. Debe instalarse fuera del alcance del animal, con protección frente al contacto y con un termostato compatible. Un proyector de calor profundo también puede utilizarse si el fabricante lo admite para el regulador escogido.
No mantengas una luz blanca encendida durante toda la noche. El ciclo de luz y oscuridad forma parte del ambiente del animal. Tampoco son necesarias las bombillas rojas o azules nocturnas: si hace falta calor sin iluminación, utiliza un emisor diseñado para no producir luz visible.
Manta térmica
La manta térmica puede aportar calor localizado bajo un refugio, pero tiene limitaciones: calienta principalmente la superficie inmediata y atraviesa peor una capa profunda de sustrato natural compactado. No debe cubrir toda la base ni usarse sin termostato.
En un terrario de cristal se instala por fuera, siguiendo las instrucciones del fabricante y dejando ventilación suficiente. Nunca se coloca suelta dentro del recinto. Si se utiliza como apoyo, comprueba la temperatura exacta del suelo accesible para evitar quemaduras.
Colocar la fuente de calor en un extremo crea zonas entre las que el gecko puede elegir. Una calefacción centrada o uniforme reduce el gradiente y dificulta la termorregulación.
El termostato es obligatorio
Un termostato regula la energía que recibe la fuente de calor. No es un simple termómetro y tampoco elimina la necesidad de medir. La RSPCA recomienda utilizarlo con todas las fuentes de calor y comprobar las temperaturas diariamente con termómetros independientes.
- Regulador de intensidad o dimming: adecuado para lámparas que emiten luz, porque ajusta progresivamente su potencia.
- Proporcional por pulsos: puede utilizarse con determinados emisores sin luz, siempre que el fabricante confirme la compatibilidad.
- Encendido/apagado: habitual con mantas térmicas; produce oscilaciones más visibles y no es apropiado para una bombilla luminosa.
Comprueba siempre las especificaciones del termostato: tipo de carga admitida, potencia máxima y posición recomendada para la sonda. Una combinación incompatible puede regular mal, acortar la vida del equipo o dejar el recinto fuera del rango previsto.
Dónde colocar la sonda
La sonda que controla el termostato debe fijarse en el punto cuya temperatura deseas limitar, normalmente cerca de la superficie de asoleamiento o dentro del refugio cálido, según la fuente empleada. Debe quedar inmóvil y fuera del alcance de tirones. Si se desplaza lejos del calor, el termostato puede interpretar que el recinto está frío y aumentar peligrosamente la potencia.
Una instalación sencilla utiliza tres tipos de medición:
- Sonda del termostato: regula el punto caliente.
- Dos termómetros digitales: uno en el extremo cálido y otro en el fresco.
- Termómetro infrarrojo: permite revisar la pizarra, el interior accesible de los refugios y otros puntos concretos.
No confundas temperatura superficial y temperatura del aire. Una pizarra iluminada puede estar varios grados por encima del aire que la rodea. Registra ambas cuando estés ajustando el montaje por primera vez.
Cómo montar el gradiente paso a paso
- Prepara el terrario sin el animal. Instala sustrato, refugios, agua y decoración estable.
- Elige un extremo cálido. Coloca allí la lámpara; no en el centro.
- Distribuye tres refugios. Uno cálido, uno húmedo en una zona intermedia y otro fresco en el extremo opuesto.
- Conecta la fuente a su termostato. Fija la sonda para que no pueda desplazarse.
- Instala dos termómetros digitales. Evita confiar en pequeños indicadores analógicos adhesivos.
- Deja funcionar el sistema al menos 24–48 horas. Anota máximas y mínimas de día y de noche.
- Ajusta poco a poco. Cambia la consigna, la potencia o la altura de la lámpara de una en una y vuelve a medir.
- Introduce el gecko solo cuando sea estable. Revisa de nuevo las temperaturas después de cualquier cambio de estación o decoración.
Qué hacer por la noche
El descenso nocturno es normal. La RSPCA propone apagar la calefacción diurna para simular la noche y añadir apoyo únicamente si la habitación cae por debajo de 18 °C. En ese caso puede mantenerse una temperatura ambiental aproximada de 18–20 °C con un emisor sin luz y termostato.
No copies automáticamente esta pauta si el animal está enfermo, se está recuperando o el veterinario ha indicado otro rango. Durante una ola de frío, comprueba la mínima real dentro del terrario; durante una ola de calor, recuerda que el termostato puede apagar una lámpara, pero no puede enfriar una habitación que ya está demasiado caliente.
Errores frecuentes
- Calentar todo el recinto: impide que el gecko se aleje del calor.
- Usar una fuente sin termostato: aumenta el riesgo de sobrecalentamiento y quemaduras.
- Confiar solo en la pantalla del termostato: la sonda puede estar mal colocada o descalibrada.
- Medir únicamente el aire: la superficie bajo la lámpara puede estar mucho más caliente.
- Colocar la lámpara en el centro: produce un recinto más uniforme y deja menos zona fresca.
- Utilizar piedras calefactoras: concentran calor en una superficie de contacto y no crean un gradiente adecuado.
- Dejar luz encendida por la noche: elimina el periodo de oscuridad.
- No reajustar en verano: la temperatura ambiente puede elevar también el extremo fresco.
Cómo detectar que algo no va bien
La conducta por sí sola no diagnostica la causa, pero puede señalar un problema. Si el gecko permanece constantemente pegado al punto caliente, revisa si el resto del recinto está demasiado frío. Si evita siempre el extremo cálido, comprueba la temperatura superficial y el interior del refugio. Una permanencia continua en el extremo fresco puede indicar exceso de calor.
La inapetencia, el letargo, la pérdida de peso, la debilidad, la respiración anormal o las quemaduras requieren valoración veterinaria. No intentes corregir un animal enfermo elevando indiscriminadamente la temperatura.
Preguntas frecuentes
¿A qué temperatura debe estar el terrario de un gecko leopardo?
Como referencia conservadora, 28–30 °C en la zona de asoleamiento y 24–26 °C en el extremo fresco. Lo importante es mantener ambas zonas disponibles y medir por separado aire, superficies y refugios.
¿Necesita calor durante la noche?
No siempre. Puede permitirse un descenso nocturno. Si la estancia baja de 18 °C, utiliza una fuente sin luz conectada a un termostato para mantener un ambiente seguro.
¿Es mejor una lámpara o una manta térmica?
Una lámpara superior controlada suele crear un gradiente más completo y calienta superficies naturales. La manta puede servir como apoyo localizado, pero atraviesa peor sustratos profundos y nunca debe usarse sin termostato.
¿Dónde se pone el termómetro?
Utiliza al menos uno en el extremo cálido y otro en el fresco. Añade un termómetro infrarrojo para medir la superficie de asoleamiento y el interior de los refugios.
¿Cuántas horas debe estar encendida la lámpara?
Un ciclo inicial de unas 12 horas de luz y 12 de oscuridad es una referencia sencilla. Puede ajustarse gradualmente a la estación, manteniendo horarios estables y sin iluminación nocturna.
Conclusión
La calefacción segura de un gecko leopardo se apoya en cuatro elementos: calor localizado en un extremo, termostato compatible, dos zonas claramente diferenciadas y medición independiente. No necesitas convertir todo el terrario en un horno ni perseguir una única cifra.
Empieza con 28–30 °C en la zona cálida y 24–26 °C en la fresca, comprueba las superficies con infrarrojos y observa cómo cambia el sistema entre el día y la noche. Ajustar el montaje durante 24–48 horas antes de introducir al animal es una de las medidas más sencillas para prevenir errores.
Fuentes consultadas
- RSPCA — How to care for a leopard gecko.
- Royal Veterinary College — Leopard gecko care sheet.
- ReptiFiles — Leopard Gecko Temperatures & Humidity.
- Fülöp A. et al. Plasticity of thermoregulatory behavior in leopard geckos. Journal of Experimental Zoology A, 2017.
- Hastings B.T. et al. Melanistic coloration does not influence thermoregulation in Eublepharis macularius. Biology Open, 2023.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un veterinario de animales exóticos. Consulta a un profesional si el gecko presenta pérdida de apetito, letargo, pérdida de peso, debilidad o lesiones térmicas.